jueves, 22 de noviembre de 2012

Dioses y hombres

El Atlético de Madrid vive ahora en una nube. Con 31 puntos en 12 partidos, récord histórico del club, a estas alturas el año pasado teníamos 14 puntos, menos de la mitad. Y lo que es más placentero a primera vista, estar cinco puntos por encima del enemigo de toda la vida. No recuerdo la última vez que sentí esa sensación de paz, disfrutémosla mientras dure, que seguramente sea poco. Y no porque no confíe en este equipo. Lo que ha hecho el Cholo con esta plantilla no tiene nombre, por mucho que se quiera ahora decir que el equipo es una maravilla. Aceptémoslo, tenemos buenos jugadores, y cracks como Falcao y Arda, pero difícilmente esta plantilla podrá aguantar el ritmo del Barcelona y del Madrid durante 38 jornadas.

Sin embargo, lo mejor de todo es que transmiten seguridad. Atrás queda esa defensa que tantos disgustos de última hora nos daba. Ahora se ganan partidos de calle, y también jugando mal, como la última salida a Granada. Es por ello por lo que la trayectoria invita al optimismo. La tercera plaza en Liga no es ni mucho una quimera. Todo parece indicar que la Champions es más que fáctible, viendo como los rivales, Málaga, Sevilla, Valencia o Athletic ofrecen tantas dudas. No obstante, hay que tener en cuenta que el calendario hasta la fecha ha sido benévolo, sólo nos ha enfrentado a dos equipos de entidad, el Málaga y el Valencia, victoria y derrota respectivamente. Por ello la euforia debe de ser comedida, en sus justos términos. Antes del parón de navidad viene el Gordo: Sevilla, Real Madrid y Barcelona. Ahí se verán los verdaderos límites de este equipo, la frontera entre la clasificación para la champions o la Liga. Sería muy positivo lograr 4 puntos de estos enfrentamientos, eso permitiría mantener cierta distancia con el cuarto clasificado, pero hay que ser consciente que salir derrotados de los tres partidos es una posibilidad factible. Pero mientras la realidad no diga lo contrario, por qué no soñar con romper el maleficio que desde el 99 sufrimos con el Madrid y revivir victorias épicas no tan lejanas contra el Barcelona. Pronto sabremos a qué están dispuestos Falcao, el Cebolla y compañía. Soñemos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

¡Tocomocho!


A día de hoy, la plantilla del Atlético realiza la pretemporada a la espera de sí llegarán más fichajes o se quedará el equipo tal y como está. Las bajas esta temporada se están produciendo por cuentagotas, poco a poco y suavemente, nos la están metiendo doblada sin que nos enteremos. 

Vayamos por partes. La portería de momento no se ha tocado. Por suerte, una suerte relativa, Courtois sigue, aunque como ya sabemos está cedido por el Chelsea, en el momento que Cech se retire nos quedaremos sin portero titular y tendremos que recurrir a Joel o Asenjo, que apenas tienen minutos, o bien fichar un portero de medio pelo, uno joven que sea una incógnita, o incluso otra cesión que será pan para hoy y hambre para mañana. 

En cuanto a la defensa, es la línea que ha sufrido las bajas más acusadas. Se han ido Perea, Antonio López y Domínguez. Los dos primeros han tenido un papel testimonial esta temporada, pero no se ha traído a nadie para cubrir su baja. El lateral derecho quedará bien protegido con Silvio y Juanfran, el centro será para Godín y Miranda. Cata Díaz no parece que vaya a ser el zaguero resuelto y duro que fue, la edad no perdona, y Pulido está aún muy verde, por lo que esta posición quedará bastante mermada para luchar en tres competiciones. En cuanto al lateral izquierdo la situación es más grave. Sólo tenemos a Filipe Luis, si se lesiona o no demuestra el nivel del último tramo de la temporada Simeone tendrá una papeleta difícil de solventar.

En el medio del campo también ha habido bajas considerables, haciendo que perdamos la calidad que el año pasado conseguimos con los fichajes de Diego y Arda. Se han ido Assunçao, Pizzi, Diego y Salvio. Desprenderse de los dos primeros ha sido un acierto, no así de Diego y Salvio. Las llegadas de Cebollita Rodríguez, Raúl García y Emre pueden aportar cosas positivas al equipo, pero sin la presencia del brasileño y el argentino el Atlético ha perdido ese plus que le hubiera permitido luchar con total garantía con el Málaga y el Valencia, equipos que han demostrado este año ser superiores a los rojiblancos.

Por último, en la delantera no va a haber sorpresas, espero. Falcao y Adrián, seguirán aportando fútbol y goles, pero la llegada de Diego Costa no supondrá una alternativa seria en caso de lesión o sanción de estos jugadores. Yo hubiera apostado por otro futbolista, véase Álvaro Vázquez, de perfil diferente. Diego Costa es la énesima vez que regresa al Calderón y no ha demostrado gran cosa. A no ser que se produzca algún fichaje más, la temporada no pinta bien para el Atlético. Difícilmente repetiremos el éxito en Europa y, mucho menos, superar a rivales mejor preparados para alcanzar la Champions.

jueves, 22 de marzo de 2012

Cuando la irregularidad es una constante

Anoche el Atlético de Madrid consiguió una victoria importantísima ante el Athletic, un rival directo en la lucha por entrar en Europa que demostró una tendencia similar a la del Atlético, la incapacidad para mantener una regularidad de victorias que le permita estar más arriba y confirmarse como un equipo sólido y fiable. Para alcanzar eso ambos están a años luz. Eso sí, ocultan sus vergüenzas con paso firme en la Europa League, mas la final de Copa del Rey que debe disputar el Athletic contra el Barcelona. 

Al principio, esta dinámica resulta frustrante. Ves al Atlético con un equipo de primer nivel, bien pensado aunque, como todos, mejorable, con una fuerte inversión... el Athletic con una generación de futbolistas excepcional: Muniain, Susaeta, De Marcos, Iturraspe, Llorente... y los resultados no son los esperados. En el caso del Atlético esta trayectoria en liga se ha convertido en algo muy frecuente, tanto que la frustración ha pasado a ser aburrimiento. Es díficil entender cómo equipos que aspiran a tanto y que asumen esa responsabilidad, pierdan puntos contra Mallorca, Racing, Sporting u Osasuna. Está claro que algo falla. A priori, podríamos meter en el mismo saco al Athletic, Atlético y Valencia, sin embargo la trayectoria de este último dista mucho de la de los otros dos. El Valencia, dejando a un lado el patinazo de anoche contra el Zaragoza, está mucho más arriba en la clasificación por méritos propios, es más competitivo, no suele amilanarse ante rivales mejores y contra equipos de inferior categoría apenas se deja puntos.

La vía más fácil para explicarlo sería decir que el Valencia es mejor, pero no veo mejor plantilla, ni mucho menos, y tampoco es un equipo hecho, cada año se llevan a sus mejores jugadores y consiguen rehacerse. ¿Cómo? No lo sé, y el Atlético menos todavía. A lo mejor es mérito de Emery, aunque seguramente la afición valenciana no esté de acuerdo. O una cuestión de mentalidad ganadora, algo que el Atlético acabó perdiendo hace tiempo y el Valencia no, que se construye con años de éxitos y estar siempre arriba, pero que se cimenta con paciencia y el trabajo bien hecho, virtudes que tampoco suelen verse a orillas del Manzanares.

sábado, 11 de febrero de 2012

Desatino atlético, infranqueable Toño

El Atlético buscó con tenacidad la victoria en El Sardinero, pero la recompensa a tan buena actitud resultó más bien escasa. Los puntas rojiblancos no cesaron en su empeño de ver la portería cántabra, la defensa del Racing veía con impotencia como Arda y Adrían rompían el esquema urdido por el triunvirato y Falcao era provisto de todas las ocasiones que un delantero pudiera desear. Sin embargo, los rojiblancos no contaban, por inesperado, con un condicionante, que Toño, portero curtido en mil batallas, fuera a dar una clase maestra de reflejos, colocación y sangre fría. Todas las ocasiones colchoneras, más de diez, ya fueran por los continuos errores de la zaga racinguista o fruto de la calidad de los delanteros atléticos, bien parecían estériles. Daba igual, ahí estaba Toño convertido en La Araña Cántabra para atajar todos los disparos del rival y desilusionar al aficionado rojiblanco que levantaba ya los brazos para celebrar el gol.

Básicamente eso fue lo sucedido esta tarde. A pesar de la apariencia negativa del resultado, añadido al último empate contra el Valencia y vislumbrando al Barcelona en la lejanía, si pueden sacarse aspectos positivos del resultado. Mejor ser optimistas y quedarnos con las buenas sensaciones. La primera de ellas sería que a pesar de jugar sin Miranda y Godín, los centrales titulares, la defensa a vuelto a responder sin encajar un gol y aburriendo a Courtois, que siempre es una buena noticia. Otra razón sería que seguimos gozando de muchas ocasiones, una de  las virtudes del equipo de Manzano, a pesar de no acertar en la diana, defender bien sin perder capacidad ofensiva, muy importante. 

A pesar de que se le puede achacar que de los seis partidos, tres han sido empates, es un hecho que desde que Simeone se sienta en el banquillo el equipo no ha encajado ningún gol y continúa invicto, pero para que estas estadísticas tengan validez es necesaria su continuidad en el tiempo, que la racha se traduzca en más victorias, sumar puntos, importando menos que el Atlético encaje goles siempre y cuando metamos un gol más, es decir, los partidos que se jugaron ayer ya no importan, son pasado, pensar en el próximo rival y no complacerse por el partido ganado es la clave. ¿El siguiente examen? El Sporting en El Molinón.

martes, 17 de enero de 2012

Goles son amores

El pasado domingo, el Atlético venció 3-0 al Villarreal en el Calderón. A priori, y si alguien no hubiera visto el partido, cualquiera diría que los rojiblancos dieron un repaso al Villarreal. Y así fue. El Atlético fue superior en todos los aspectos. Sin embargo, no es menos cierto que en el primer gol Adrián se encontraba en fuera de juego y, en el segundo, un penalty transformado por Falcao, éste fue derribado fuera del área.

Es pronto para sacar conclusiones sobre la labor del nuevo entrenador, el cambio de actitud, etc. Tan pronto como perdamos un partido los que alaban la nueva situación pueden cambiar de chaqueta rápidamente. No obstante, sí podemos analizar un partido, el del Villarreal. Me gustó mucho el despliegue táctico, es decir, cómo los once jugadores fueron dispuestos en el campo y la labor conjunta en tareas tanto ofensivas como defensivas, especialmente esta última. Creo que nadie destacó a título individual, pero sería injusto no mencionar el comportamiento de Juanfran, que se partió el pecho los 90 minutos en el lateral, una posición que no es la suya, y Miranda, poco apreciado por la grada, titular en escasas ocasiones, pero aportó la seguridad suficiente como para que un delantero de la talla de Nilmar pasara desapercibido.

En cuanto al ataque, se demostró que Adrián debe ser titular en este equipo, y si continúa así, tendría muchas posibilidades de ser convocado con la selección, una vez que Villa y Torres no están cuajando una gran temporada y tendría como rivales a Llorente, Negredo y Soldado, nada menos.  También se vio que Falcao no es nadie si no recibe balones y una mina de goles cuando la media y las bandas funcionan. Y el más importante de todos, Diego Ribas, un jugador que día a día está demostrando que es un jugador diferente, de una calidad determinante, un jugador que bien merece un esfuerzo para acometer su fichaje. Pero mucho me temo que la directiva no tenga el coraje de ficharlo y al final de temporada vuelva al Wolfsburgo. Volverán a traerse jugadores cedidos y, como dice Cerezo, aquí paz y después gloria. Esa es su política. Pero mientras tanto, veamos como evoluciona el equipo y si el trabajo del nuevo cuerpo técnico continúa dando sus frutos.

martes, 27 de diciembre de 2011

Simeone para la ansiedad

Una sombra de resignación se cierne sobre el Calderón. Y es que el mal hacer de Manzano no da lugar a otras sensaciones, una vez pasado el cabreo general. Tras unas primeras jornadas de goles y buen juego, El Profesor no ha sabido exprimir el jugo a una plantilla diseñada para Europa, tan sólo unas pocas gotas de voluntad, pero muchas, a raudales, de despropósito, esperpento y vergüenza ajena. Además, son reprochables sus frecuentes ataques de entrenador, despojándose a sí mismo de esa cacareada condición de psicólogo, como la exclusión continuada de Reyes, la insistencia en Godín en detrimento de Miranda o  las inexplicables sustituciones de Diego, el jugador con más calidad de la plantilla y sorprendentemente el más entregado a la causa atlética, hasta que se aburra y decida huir de tanta mediocridad. Después nos lamentaremos de perder y no cuidar al centrocampista con más clase que se ve por el Calderón desde la época de Juninho, por lo menos.

Hoy, menos mal, Manzano no está, a pesar de la agonía mantenida por la directiva, que parece disfrutar viendo sufrir al seguidor. Pero aunque el perro haya muerto, la rabia permanece, y para curarla han traído a El Cholo Simeone. Los más optimistas suman dos y dos y dirán que es el análogo colchonero de Pep Guardiola: inexperto, joven, con carisma y de la casa, y si al Barça le funcionó por qué al Atlético no. Por el contrario, los escépticos se agarrarán a esa falta de experiencia en los banquillos y, los que menos en serio se toman las decisiones de este equipo, mirarán hacia su segundo, El Mono Burgos, personaje estrafalario donde los haya. Lo que si es cierto es que por este banquillo han pasado entrenadores de todos los pelajes: de prestigio internacional (Sacchi, Ranieri, Bianchi), gente de la casa (Abel, Aragonés), completos desconocidos (Ferrando, Pepe Murcia), viejos conocidos que repiten (Antic, el propio Manzano), cada uno de su padre y de su madre y todos con resultados muy dispares, pero por lo general la mayoría han salido escaldados. 

Personalmente, en diciembre me da igual quien venga, parece difícil arreglar este desaguisado y el año puede estar ya perdido, se llame Benítez, Scolari o quien sea. La Champions queda lejos, y sólo queda la Europa League, una competición que se ha puesto muy cara con la llegada de los Manchester, el Valencia, etc. Sólo le pido a Simeone el buen juicio que Manzano no demostró y se le presuponía, y el orgullo que tampoco supo transmitir a la plantilla para afrontar los partidos, ni a las cámaras en esas vergonzosas ruedas de prensas en las que, continuamente, suplicaba perdón. El fútbol es un estado de ánimo, ya lo dijo Valdano, y el Atlético es   un paciente con ansiedad y depresión, veremos a ver si El Cholo es un buen médico de cabecera.

viernes, 21 de octubre de 2011

Fantasmas del pasado


El Atlético cayó ayer tarde en campo del Udinese por 2-0. Un resultado, según la opinión general de los medios, injusto, por el juego desplegado por el conjunto atlético y el catenaccio italiano, que se tradujo en un dominio claro de la pelota por parte de los primeros en la mayor parte del partido y dos goles en los minutos finales (Benatia 88' y Floro Flores 93') marcados por los transalpinos. 

A pesar de estos datos, no creo que la complacencia de los medios y la poca crítica de Manzano a su labor y la de sus jugadores esté justificada ni sea beneficiosa. No se puede justificar la derrota y la sequía goleadora del equipo a la mala suerte, más aún con la inversión que se ha hecho esta pretemporada en la delantera. Manzano debería dar un toque de atención a sus jugadores, ya que la competición liguera cada vez se está haciendo más cuesta arriba, y son muchos y potentes los equipos que quieren disputarse una plaza para la Champions League. En cuanto a la Liga Europea, quedan tres partidos por disputar, dos en el Calderón, y las posibilidades de ser primeros se mantienen intactas, pero si continúa la pobre imagen de cara al gol que ofrecieron contra el Udinese, también podría complicarse esta competición. El fútbol de toque no servirá de nada si no se transforma en goles, en victorias y, aunque el método difiera del de años anteriores, parece que todo apunta a que los resultados serán los mismos de siempre.

En cuanto a la otra sección atlética, con el BM Atlético de Madrid el panorama es totalmente distinto, líderes por diferencia de goles respecto al Barcelona en la Liga Asobal, invictos y líderes de grupo en la Liga de Campeones y, además, batiendo récords. El primero fue ante el Barcelona en la pasada Supercopa de España, cuando alcanzó a llenar Vistalegre con casi 12.000 espectadores, algo insólito en España, y el segundo récord lo estableció ayer, al alcanzar la cifra de 52 goles en un partido, superando la anterior de 48, contra el Academia Octavio, al que venció por 52-27.